viernes, 7 de febrero de 2014

Como un hijo





Soy de esas personas afortunadas a las que su hermano hizo tita. Tengo un sobrino con el que he pasado muchas horas de mi vida, de su vida. Tuve que hacer de mamá con él cuando solo tenía 5 meses, sus padres tenían que trabajar y levantarse temprano. Empezaba la guardería y yo me iba a su casa, sus padres se iban al trabajo y yo me quedaba en el sofá dando cabezadas hasta que el pequeño se despertaba, era sólo un bebé al que no queríamos someter a horarios estresantes y se hizo de esa forma para que fuera su cuerpo el que marcara sus horarios. 


Ahí, a sus cinco meses empezó nuestro vínculo especial. Durante el embarazo de su mamá yo vivía medio en el limbo por unos cambios de mi vida, que me tenían incluso apartada de mi familia, y no le hice mucho caso a ese embarazo, creo que no vi ninguna ecografía suya ni sabía cuanto pesaba y media en cada una, sólo sabía que sería un niño y que todo iba bien. El día del parto ni siquiera me apetecía estar allí en la sala de espera, pero mi madre me obligó. No os voy a mentir que ver a esa bolita de carne rosa con los ojitos abiertos al mundo me emocionó un poquito. Y la felicidad de mi hermano se me contagió, y mi instinto maternal brotó de nuevo y con mas fuerza.

En sus primeras semanas de vida lo vi bastante, le daba biberones, lo cambiaba de pañal, lo bañaba a veces...y el tiempo pasó y llegaron los cinco meses. Me sentaba en el borde de la cama asomada a la cuna, con la espalda doblada, la luz apagada y mirando embobada a ese medio clon mío que dormía tan agusto. Me dedicó a mí todas sus primeras sonrisas del día, era a mi a la primera persona que veía al levantarse, el primer biberón se lo daba yo, sus vacunas, revisiones al pediatra, y visitas por alguna enfermedad las hizo conmigo. No sé cuantas veces repetí la frase "no soy su madre, soy su tía". Se me han entumido los brazos teniéndolo toda la mañana en brazos estando con el pobre malito con fiebre, he terminado completamente vomitada de arriba a abajo sin tiempo a cambiarme de ropa porque primero tenía que lavarlo y cambiarlo a él, y luego se me volvía a quedar dormido encima y no quería despertarlo; me ha pegado todos los virus que se traía de la guarde y que mi cuerpo ni conocía. Fui su primera palabra, tengo un arsenal de fotos y vídeos suyos que inundan mi móvil y mi ordenador.

Cuando me mudé él tenía un año y un mes de edad, y fue su abuela la que me tomó el relevo en cuidarlo a diario. Ya sólo voy esporádicamente cuando me lo piden.

Ya es un hombrecito que este nuevo curso en septiembre empezará en el cole de los grandes. Es mi niño, y yo soy su TITA, y aunque no fue amor a primera vista terminamos siendo uña y carne, fui su segunda mamá, lo quiero sobre todas las cosas, no sé cómo será querer a un hijo, pero puedo hacerme un idea, porque yo quiero a mi sobrino de una forma tan intensa que hasta duele.

Espero poder darle un primo no muy tarde, aunque cuando le pregunto me dice que él prefiere un mono.

4 comentarios:

  1. JAJJA UN MONO!!! QUE TIERNO , ES UN AMOR MUY ESPECIAL, YO NO TENGO ESA SUERTE , MI HERMANA TAMB TIENE PROBLEMAS Y HACE TRATAMIENTOS, ME APENAN MUCHO MIS PADRES QUE AUN NO PUEDEN SER ABUELOS

    ResponderEliminar
  2. Ohhh que bonito!!! yo muero por ser Tita, no lo soy aun, y visto el plan, creo que tardare en serlo. Me ha recordado mucho a mi relación con mi Tía, ella me crió de pequeña( yo vivía con mis abuelos) el día que se casó fue un trauma brutal, ya no volvería dormir con ella..A día de hoy el vinculo es tan fuerte que para mi es como mi madre, no podría decir a cual de las dos quiero mas. Disfruta de tu sobri..ya mismo tendrá un primito/a con quien jugar, claro que si!!!!
    Un abrazo!!!!

    ResponderEliminar
  3. Esta entrada me recuerda tanto cuando mi sobri era pequeña, que recuerdos y que nostalgia tengo de esta etapa de mi vida. Yo también cuidé de mi sobri, también me llené de sus vómitos, sus malas noches..... hasta tal punto que me llamaba mama y yo le tenía que explicar que yo era su tita, se creó un vínculo muy especial entre ella y yo, pero a día de hoy ha crecido, ya es una mujercita, ya no me necesita tanto, es ley de vida y a parte se ha mudado a vivir a otro sitio, la hecho de menos, pero comprendo que la vida es así. Espero que algún día, no muy lejano podamos experimentar otra vez estos sentimientos pero con nuestros propios hij@os. Besos.

    ResponderEliminar
  4. SON UNAS PALABRAS TAN BONITAS QUE SE ME PONE EL VELLO DE PUNTA, SI QUE SE QUIEREN A LOS SOBRINOS Y MAS SI LOS HAS CRIADO PRACTICAMENTE TU , COMO ES TU CASO, AINS QUE BONITO.MUAKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKK

    ResponderEliminar