lunes, 15 de junio de 2015

El fenómeno #bbg ¿te animas?

Hoy vengo a hablaros de mi libro. No, es broma, vengo a hablaros del libro de otra. Y es que hace poco descubrí a Kayla Itsines y desde entonces le hablo a todo el mundo de ella.

Kayla es una entrenadora personal que está causando furor en las redes sociales (os animo a que visiteis su instagram) con su libro Body bikini guide (bbg), un método para tonificar el cuerpo en 12 semanas. Cuando supe de ella lo primero que me vino a la cabeza fue que no valdría para nada, que sería como esas dieta milagro, pero nada que ver.

Esta es Kayla, y este ejercico que parece fácil es mortal y mientras lo haces insultaras a Kayla en arameo


Al ver a su legión de seguidoras, y como se les va transformando el cuerpo me quedé loca loquísima y quise saber más. Me leí su libro en un día, es en inglés pero es de lectura fácil y tirando de traductor para algunas palabras se consigue leer. Me propuse empezar a la semana siguiente sí o sí.

Aquí os dejo algunas fotos que circulan por internet para que veaís los cambios.

 


Como podeís ver, cada persona y cuerpo es distinto y hay quienes necesitan mas semanas para que se les vea un cambio. Aun así los cambios son espectaculares. Se pierde grasa a la vez que el cuerpo se tonifica.

Os cuento un poco en qué consiste la guía y los ejercicios, que fáciles y ligeros no son.

Lo más duro es lo primero que te propone, y es que te tomes una foto de frente y otra de perfil antes de empezar para ver el cambio. Yo no voy a poneros la mía porque os aprecio.

La guía habla de tres ejercicios a realizar. Las tablas de entrenamiento, ejercicios de cardio que los divide en baja intensidad y alta intensidad, y rehabilitación o estiramientos musculares. Los ejercicios a hacer se dividen en semanas y cuanto más se avance más duros son claro está.

Durante las primeras cuatro semanas, debe hacerse 2-3 sesiones de tablas, 2-3 sesiones de cardio (andar rápido durante 35-45 minutos) y un sesión de rehabilitación. No recomienda hacer seguido el cardio y la tabla (además dudo que eso lo aguante el cuerpo). Aunque sí pueden hacerse uno por la mañana y otro por la tarde.

Las tablas son durísimas, cuando le echas el primer vistazo parecen fáciles, pero son realmente duras. Vienen divididas en dos circuitos que tienes que repetir dos veces con un descanso de un par de minutos entre ellos. Es decir, haces el circuito uno y dos (que viene en la misma hoja) descansas un par de minutos y vuelves a hacer los dos circuitos. Cada circuito dura unos 7 minutos, por lo que al hacer las dos rondas completas los 28 minutos necesarios. Si la primera ronda es dura, la segunda ni os cuento. Pero se hace, quizás una no llegue a hacerlas las tropecientas de repeticiones que deben hacerse, pero no pasa nada, cada cuerpo a su ritmo. La misma tabla se hace en la semana 1 y en la 3, asi puedes ver como en la tercera semana hacer los ejercicios te resulta menos duro, y eso anima mucho.

Aquí las tablas de la muerte
Yo llevo tres semanas siguiendo esta rutina, cada vez con más ganas, mi cuerpo ha cambiado ya, mi cintura es mas estrecha (los pantalones no engañan), mis piernas están como estacas de duras, y ya si hablamos de humor y de energía no os imaginaís. Estoy encantada de verdad, he enganchado ya a un montón de gente porque no paro de hablar de esto. Esto no se trata de "pierde tantos kilos en tantas semanas", esto se trata de aguantar mínimo 12 semanas unas rutinas de ejercicio y mirar el cambio después. Yo soy una persona delgada, sí, pero no estaba (ni aun lo estoy) en buena forma física. No pretendo tener cuadraditos en la barriga ni nada de eso, pero sí estar en forma.

En el gimnasio me aburría, cuando notaba mi cuerpo cansado dejaba de hacer ejercicio. No tenía rutina. Yo soy de las que necesitan unas pautas fijas. Estos ejercicios los hago en casa, en 30 minutos estoy lista.

Y es duro y a veces me cago en Kayla y en su libro y en su instagram y en esas fotos de cambio que sube la gente. A veces hay ejercicios que no consigo terminar. Las agujetas me han tenido doblada. He sentido dolor en músculos que creo que aun no había estrenado. ¡¡Pero me noto tan bien!! Asi que si a alguna os apetece os animo desde aqui, si quereis saber más cosas me escribiis (menos mis fotos del antes que eso esta bajo llave). ¡¡¡Vamos a ponernos (más) buenorras!!!




lunes, 8 de junio de 2015

Keep calm

A veces, en algún momento, me imagino mi vida sin hijos y no siento tanta angustia como sentía antes. Supervivencia, autoengaño, a saber. Otras veces pienso en que aún no es mi momento y que ya llegará cuando tenga que llegar, que es cuestión de seguir probando hasta que el cuerpo/mente/bolsillo aguante.

Pero la realidad es que desde el negativo, decidí olvidarme de la aburrida infertilidad y centrarme en cosas mucho más entretenidas.

Me va bien así, no tengo ganas de pensar y repensar, de adelantarme a nada, de volverme una loca de google buscando testimonios ajenos. Me limito a ir a mi clínica y que mi gine me diga que pasos dar. Es más, en la penúltima cita que tuve con él creo que sólo pronuncié dos palabras, "hola" y "adiós". Mientras él hablaba, me mandaba pruebas, me daba su opinión y tal yo asentía y listo. Y no os imagináis lo raro que es eso en mí. Cuando llegué a casa me dije -este hombre debe pensar que eres gilipollas hija. Y me eché a reir como una hiena.

Y es que estoy aburridísima de todo esto, que se haya convertido en mi gran reto me ha dejado seca tras los negativos. Así que me he puesto firme, he levantado la mano y le he dicho basta a la infertilidad. Deja de controlar mi vida maldita perra.

Tal que así, con 5 dedos, pero con mucho menos pelo.


No significa que vaya a parar, ni a rendirme, sigo con las cosas al ritmo que deben ir. No tengo prisa, no me importan las pausas, no me marco fechas ni pienso en que siglo nacerá mi hijo si es que nace. Y es que cuando me sale la vena pasota soy mortal.

Me han hecho pruebas, alguna dolió como su p*** madre. Pero me levanté, me vestí y me fui al carrefour a comprar protección solar. Y es que eso es otra, tengo a mínimos la vitamina D y me han mandado un suplemento. Tiene guasa que una viviendo en el sur tenga esa vitamina a mínimo. Asi que me estoy dando unas palizas de playa brutal. Y estoy cogiendo un colorcito monísimo. Todo no va a ser malo.

Tengo proyectos nuevos, de los normales, de los del resto de los mortales, de los que gustan, de los que requieren esfuerzos (como todo), pero es un esfuerzo mucho mas agradecido que batallar con la infertilidad, y ¡joder! que bien sienta sentirse normal la mayoría del tiempo. Hasta tenemos un nuevo miembro en casa, que es bonito y malo a partes iguales, bueno no, es mas lo segundo que lo primero. Por cierto no tiene nombre, se aceptan sugerencias.

Y vuelvo a hacer balance de mi vida y me sale positivo. Y no se si llamarme a mi misma superviviente o gilipollas del culo. Esa espina de concebir un hijo sigue ahi clavada haciendo sangre, pero creo que me estoy acostumbrando a ignorar el dolor. No voy a decir ahora mismo sea la alegría de la huerta, a decir verdad nunca lo he sido, pero tampoco soy un alma en pena vagando por la vida. Aunque a veces me cago en todo lo cagable. Curiosamente esta vez no estoy enfadada conmigo misma, no me culpo, no me exijo.

El mundo blogger infertil lo rozo de lejos, estoy desenganchandome de mi adicción al masoquismo de mirar blogs de maternidad y embarazo y casi lo estoy conseguiendo, porque sólo termino cabreandome, yo sóla entro en rabieta, parece que estoy en los terribles 2 (los terribles 2 negativos fiv).

Lo único que me permito, y además con gusto, es seguir viendo en youtube a mi querida Verdeliss, quienes me conocéis sabéis que me tiene enganchada. que por cierto, confieso, sabiendo que está mal, que casi aplaudí al ver que no se había quedado preñada a la primera de su quinto hijo. Esa cara de circunstancia que ponía cuando decía que no había podido ser me hizo reir. Ella con todo hiperplanificado para que su quinto hijo nacido en febrero...muajajajajaja, no pasa nada, se queda ahora a la segunda fijo. Supongo que el universo quiso darme un poco de gusto y los planetas se alinearon para que no se preñase a la primera y yo lo viera. Pensareis que soy mala malísima, pero os aseguro que adoro a esa diosa de la fertilidad, que no le deseo nada malo (tampoco es malo no quedarse a la primera), y que me tragaré tooooodos sus videos futuros hasta el de ese test de embarazo sorpresa que se hará sabiendo que está preñá y hará como si no se lo esperara para nada. Por cierto, saludo desde aquí a "sira_mai" la fan número dos de Verdeliss, me hubiese encantado comentar contigo ese video.

He aquí la diosa de la fertilidad y su familia


En lo que sí he pensado es en este blog, y es que le cogido una manía horrible, a pesar de lo que bonito que me quedó tras la remodelación yo le he cogido manía. Incluso he pensado en cerrarlo en algunos momentos. Pero a ver, por lo pronto aquí sigo.



Y como no mandaros un pellizquillo a todas las que os habeís acordado de mí. Gracias.




miércoles, 13 de mayo de 2015

Beta

negativa, por supuesto.

Disculpad, pero pensé que en la entrada anterior dejaba claro que había sido negativo. Pero se ve que confiais poco en los test y algunas teníais esperanza en que la beta dijera algo diferente, pero no fue asi. La adelanté al lunes para terminar con este capítulo cuanto antes.

Gracias a todas, a las que me comentais por aqui, a las que me escribiis al whatsapp y a las que me mandais correos. Os he leido a todas, y os agradezco de corazón el cariño.

Toca descansar y desconectar. Ahora mismo no me interesa escuchar las posibles teorías de nadie con respecto a mi caso, aunque se que lo hacen para ayudar y lo agradezco, pero no es el momento. Ahora sólo me esfuerzo en seguir respirando.




domingo, 10 de mayo de 2015

Otra vez no

Anoche me vino ese dolor de cabeza frío que me acompaña todos los meses justo antes de la regla, junto con una mala sensación. Una mala intuición. Decidimos mi marido y yo hacer test hoy, para ir a la beta llorada de casa.

Test negativo.

Otra vez.

Y yo sólo me quiero morir.



viernes, 8 de mayo de 2015

A pocos días

de la temida analítica y ya ha llegado ese día. Ese día donde aparecen todos los miedos de golpe y empiezas a pensar que puede ser que no, ese día que pasas con el ceño fruncido, los labios apretados y las mejillas coloradas, ese día que notas la angustia en la garganta. Y es que me imagino que sea un no y no tengo ningún plan para poder sobrellevarlo. Porque por mucho que haya llegado este día, mi mente no consigue centrarse en el no, y me da mucho más miedo.

Hoy no tengo síntoma alguno, nada de nada, ni dolor de pechos (sólo algo mas gorditos y sensibles), ni dolores de regla ni nada de nada. Lo único llamativo que me ha pasado dos veces ya en esta betaespera son orgasmos involuntarios durmiendo, el primero fue completo, y me dejó bastante dolorida. El segundo ha sido hoy y me he despertado justo en la mitad, menos mal, y sólo he notado ciertas molestias. He googleado y he leído poco al respecto, supongo que a la gente le da verguenza contar en la red algo así, lo único que he podido sacar en claro es que el útero está mas irrigado por la medicación y se crean contracciones que hacen que se tengan sueños tórridos, y ya os digo que nada placenteros, porque da más susto que otra cosa.

El día 5 de betaespera tuve una pequeña mancha marrón en forma de hilo en el papel al limpiarme por el mediodía, y luego por la noche volví a manchar algo más tambieén al limpiarme. Al día siguiente otra mini mancha marrón al mediodiá y ya nada más. Y me acojoné. En mi anterior betaespera empecé a manchar el dia 8 post transferencia y ya no paró hasta ser regla. Esta vez "sabía" que con meriestra no baja la regla, pero ¿y mi objetividad? ¿alguien la ha visto? creo que la dejé en el quirófano el dia de la transfer, siempre me pasa, mi cordura me abandona y me entra el pánico. No pienso, no razono y sólo siento miedo. Hasta que pude interiorizar y creerme que con meriestra no baja la regla pasó un buen rato. No quiero más manchados, me asustan y desestabilizan, por mucho que lo llamen implantación, yo no los quiero.

Después del susto inicial empecé a pensar en el manchado de implantación, pero ya sabeís, pensar sin pensarlo, sin decirlo fuerte, sin nombrarlo para no gafar ¿y si resuelta que sí es? AY ¿y si resulta que no? pues mejor corremos un tupido velo a esos manchados y hacemos como si no hubieran pasado.


Y de ahí nos plantamos al día de hoy, 8 días de betaespera, falta poco, un último empujón, los peores días. Sigo con la idea de no hacer test, me da miedo, sería como despertar del sueño de un plumazo y me aterra. Creo que esperaremos hasta la beta.



martes, 5 de mayo de 2015

Mi transfer de congelados

El jueves día 30 fue mi transferencia. Hasta que no llegamos a la clínica no sabíamos ni cuantos embriones iban a descongelar ni cuantos me pondrían. Al pasar con la ginecóloga nos comentó que habían descongelado dos embriones, que uno era muy muy bueno, y el otro mas regular. Pues los dos para adentro. Nos pidió paciencia, pues ese día había nada más y nada menos que 19 transferencias programadas, ahí es nada.

Nos vamos para la habitación, nervios por aquí, fotito por allí, mensajes por whatsapp, más nervios...hasta que vinieron a buscarnos para ir a quirófano.

Me subí a la camilla en posición desverguenza y me pusieron a mis peques en la televisión. Otra vez amor a primera vista, otra vez mirarlos de reojo como no queriendo quererlos, no querer grabar su forma en la mente por si esta vez tampoco era, pero demasiado tarde, sólo un simple vistazo y ya te hacen caer bajo sus encantos de blastocitos con más de cien células.

Esta vez os presento a los dos amores de mi vida, siento la calidad pero es una foto a otra foto.


Mis pequeños embriones


Allí estaba mi marido con el móvil en mano grabando en vídeo todo el proceso, menos el momento ¡flussss embris dentro! porque creo que se quedó embobado y no le dió tiempo.

Esta vez costó que la cánula entrara por el cuello, no tenía la vejiga tan grande y costó dejar el cuello alineado para que la cánula entrara bien, pero entró, y además esta vez sin la mínima pérdida de sangre, fué todo muy delicado. Al estar la cánula dentro por fin la gine llamó a la bióloga, que te pregunta tu nombre como veinte veces, y allí aparece con ese pequeño tubito que contiene tantos sueños. Los vimos caer perfectamente, mientras yo les suplicaba mentalmente que por favor se quedaran, por favor...

Después de comprobar la bióloga que no estaban en el tubito, toca levantarse a la silla de ruedas y de ahí a la habitación a descansar media horita y para casa a incubar con una serie de pautas.

La parte "cómica" la protagonizó de nuevo este marido mío. Al llegar tras la transfer a la habitación de la clínica ya te dicen que puedes hacer pis sin problema, pero mi marido me dijo que ni hablar, que me quedara en la cama un rato. A los pocos minutos empezaron los calambrillos de la vejiga y le dije que iba a hacer pis, y me acompañó con cara refunfuñona, al terminar se puso a mirar al fondo del wc, y yo toda amorosa le dije  "tranquilo, no estoy manchando", y me dice, "estoy mirando a ver si los niños se te han caido y los veo flotar".




Primero le repetí que no se caen, que el útero es como una esponja con agujeritos y se acomodan por ahí, además tendrían que atravesar medio útero, todo el cuello, toda la vagina, y finalmente caer al wc, cosa imposible, y más siendo hijos de su madre que no es muy deportista que digamos.

He cogido esta imagen de google para enseñarle a mi santo esposo y a vosotros de camino, el tamaño que tiene un embrión comparado con un pelo humano.


¿Pequeño, verdad?


Los dos primeros días estuve a cuerpo de reina, sin moverme del sofá, o dando paseitos sólo al baño y a la cocina para supervisar a mi marido cocinando (más bien calentando la comida que mi madre nos mandó).

He estado muy esperanzada estos días atras. Pero hoy me he levantado con el día torcido, sólo pensando que ya deberían estar implantados y yo sin síntoma alguno hoy, estos peques ya no están. Y sin saber cómo me levantaré de otro palo más. Soy la alegría de la huerta hoy. Tengo síntomas sí, los propios de la progesterona, tirantez de útero, cómo una sensación constante de tener agujetas; y un humor de perros, me gasto una mala hostia que tengo a mi marido frito. Los nervios.

Mi beta es para el 12 de mayo, lo de hacerme un pipitest antes está por ver, soy demasiado cagona para hacermelo y no se si tendré valor.

La suerte está echada.



lunes, 27 de abril de 2015

La vida va marcando los ritmos

Mi marido y yo nos casamos 11 años después de empezar nuestra relación, nos fuimos a vivir juntos el mismo día de la boda. Ahora diréis ¡qué antiguos! Pero fué la propia vida, las circunstancias, las que nos llevaron paso a paso, la que nos marcó el ritmo. Mi marido tuvo un problema familiar/económico muy grave con sólo 19 años.  En ese momento nos supuso un mundo, y es que cuando te ponen la zancadilla a esa edad, te tambalea el futuro.

No fuimos una pareja que empezaba a trabajar y ahorraba, que se iba de viajes y que salía de marcha. Éramos una pareja de jovenzuelos que tenía una deuda enorme que había que pagar. Ni coche, ni entrada para piso, ni pensamiento de boda, ni nada de nada. Sólo pensar en salir de aquello. Salimos. Siempre decía lo mismo, todo tiene solución. Y la tuvo, pero retrasó mucho nuestra vida en común.

Cuando parecía que todo tomaba su rumbo y que ya podíamos empezar a hacer planes, mi padre murió. Asi que le volvimos a decir adiós a los planes de pareja. En ese momento mi madre fué mi prioridad, y me absorbió de una forma casi enfermiza. ¿Cómo iba yo a irme de casa y dejarla sola? Puede parecer fácil pensar que una tiene que hacer su vida y punto. Pero puesto en práctica no es tan sencillo.

Pusimos fecha de boda como aviso a mi madre, yo nunca había querido casarme, pero esa era la única forma de ponerle un cronómetro a mi madre y que fuera haciéndose a la idea de que en X meses yo me iba de su casa. No le fué fácil. Ni para ella asimilarlo, ni para mí verla pasarlo mal. Pero no tardó en asimilar, en ilusionarse y en implicarse. Sólo necesitó tiempo. Y hacer las cosas así, como la vida me las iba marcando, esa era la mejor forma para todos.

Mi boda fué el acontecimiento del año, tan esperada que hasta me sorprendía cómo se ilusionaba tanto todo el mundo. Y la alegría de la gente se notaba. No fué un bodorrio por todo lo alto, fué un acontecimiento puramente familiar, un acto de amor, de promesas, una forma de avanzar, de afianzar. Una manera de empezar a rellenar un libro en blanco. La emoción por parte de todos fué visible. Era algo tan esperado por todos que se notaba en el ambiente.

Os podéis imaginar la ilusión que nos supuso empezar a vivir juntos, nos fué tan fácil la convivencia que hasta nos sorprendía. Pero claro, llevábamos muchos años esperando.

El otro día visitamos al fotógrafo de mi boda. Me preguntó varias veces por un embarazo, a decir verdad, desde las fotos post boda está dándome la tabarra con el reportaje que va a hacerme con barriga y el reportaje que le hará al niño a los pocos días. Él sólo se adjudica trabajos. No me molestó que se pusiera pesado ¿raro verdad? Ayudó que es entrar en su estudio, ver mis fotos de boda a tamaño poster por allí, y me pongo to tonta. Fué una inyección de fuerza. A veces en lo más insignificante se encuentra el "click" que te falta para avanzar.

Tengo familia que se pelean por ser los padrinos de mis futuros hijos, que me lo piden por favor que los pongan a ellos. Que me dicen que el día que les anuncie embarazo van a cogerse la madre de todas las borracheras.

Tengo familia que me ofrecen dinero, mucho dinero, lo que vale una FIV, que no me preocupe que ellos me lo dan si me hace falta para conseguir un embarazo, que me dicen que esperan mi embarazo con todas las ganas del mundo y se "enfadan" cuando los anuncian otras.

Tengo gente que me miran con una mezcla de pena y de fuerza, que me alientan a seguir, que me piden paciencia. Y a veces hasta me cabrean. Pero ¿qué van a decirme?

Y pensaréis ¿a qué viene todo ésto? Pues el otro día me sorprendí a mí misma, después de la rachita que he pasado, diciéndole a mi marido que si era consciente de lo esperado que sería nuestro hijo, de la cantidad de gente que está deseando oir que estoy embarazada, la primera yo of course, pero hay mucha gente por detrás haciendo fuerza conmigo. Le decía que sería como nuestra boda, que causó tanta espectación y ilusión, y que salió redonda. Y pensar eso te llena, te alienta, te hace ver las cosas con más fuerza, te hace sentir que aunque las cosas no pasen cómo y cuando tú deseas, si luchas por ellas, al final llegan.

Porque mi vida, nuestra vida, siempre ha avanzado igual, nunca nos han salido las cosas cómo la planeábamos, siempre nos hemos visto obligados a dejarnos llevar, a esperar a los momentos oportunos, o a cuando se ha terciado, con paciencia, con amor, con dos cojones.

Y hace unas semanas no era capaz de ver todo ésto. Sólo me cagaba en mi mala suerte, no podía ver más allá. Cuando una está pasándolo mal no alcanza a ser objetiva ni optimista.

La vida no me lo está poniendo fácil para ser madre, cómo tampoco me lo ha puesto para otras cosas. Pero también me ha dado una familia que vale su peso en oro, y un marido que aunque a veces me desquicie y pueda ser un poco mucho menos echado p´alante que yo, siempre está detrás de mi haciendo fuerzas para que yo no dé un paso atrás.Y es que quienes me rodean contribuyen a que siempre en mi vida haya visto el vaso medio lleno.

Porque siempre he sido una persona alegre, optimista, fuerte. Siempre he luchado por lo que quería, nunca me he rendido, aunque a veces me haya quedado sin aliento. Y esa es la persona que quiero ser, no quiero ser una sombra que va por la vida quejándose de todo, no quiero sentirme una desdichada. Porque no lo soy.

Asi que hoy tengo ganas de luchar, hoy tengo ganas de seguir tirando del carro, hoy tengo ganas de seguir dejándome llevar por los senderos que me marca la vida. Sin prisas, sin pausas. Al fin y al cabo, siempre hemos llegado al fin del camino marcado. Hoy tengo claro que llegaré, no sé cuando, ni cómo, pero llegaré.



P.D.: Hoy de repente me ha entrado una ilusión brutal por tener a mis peques conmigo, me he puesto a contar las horas que me quedan para traerlos a casa. Y se me sale el alma por la boca al pensar en ellos. Llegó la ilusión, en su momento, sin forzarla, como una bocanada de aire fresco.¡Y que sensación mas bonita!