viernes, 6 de noviembre de 2015

El "TOP FIVE" de las putadas de una fiv

Que someterse a una fiv no es moco de pavo lo sabemos todo el mundo, ya ni que decir tiene el someterte a más de una, que es equiparable a la tortura. Pero hay momentos exactos que para mí supusieron un auténtico calvario. Y eso que mi primera estimulación fue un camino de rosas, en vez de salirme sangre roja tras pincharme en la tripa me salía con color de arcoiris, toda yo era optimismo, felicidad, esperanza....(fue un placer conocerte Bea del pasado, DEP). Así que voy a enumerar las cinco mayores putadas que para mí me supuso los tratamientos.



En el puesto número 5....el cetrotide. El cetrotide (también se pauta el orgalutran) es el medicamento que impide que tu cuerpo libere los óvulos, así que en torno al día 7 de estimulación debes inyectarlo junto con la otra hormona para no fastidiar el tratamiento. Pues bien, este inofensivo medicamento me dejaba la piel como si me hubiese picado una abeja, me salía un habón del tamaño de mi uña del dedo gordo (la del pie encima) y un enrojecimiento alrededor como un puño de grande. ¿Y lo que picaba? me daban ganas de arrascarme hasta levantarme la piel a tiras del escozor que sentía. Y eso pasaba todos los días durante la estimulación, que en mi barriga no quedaba trozo sin marcas rojas.





En el puesto numero 4....el reloj. Te conviertes en una autentica obsesa de la hora. Recuerdo que minutos antes de pincharme ya estaba yo sentada en el sofá, con las jeringuilla y los medicamentos listos. Porque parece una tontería, pero pasarte unos minutos de la hora que te toca pincharte puede suponer un drama interno que no veas. Que te pases ese día pensando que no has pinchado a la misma hora, que a ver si se fastidia todo, y te entra una culpabilidad brutal. Así que el reloj, durante los pinchazos, se convertirá en tu mayor obsesión.



En el número 3 tenemos a....la primera ecografía con la regla. Que sí, que sabes que los ginecólogos están más que acostumbrados a hacerlas, que no pasa nada, y tal y cual. Pero a una le da un apuro enorme que te exploren con la regla. Te desnudas de cintura para abajo, y antes de salir del baño donde lo haces, te limpias con papel....40 veces, hasta que ves que el papel sale sin manchar mucho, que te dejas el kiwi pulido de tanto frote. Y cuando termina el gine, y ves ese ecógrafo con su condón todo manchadito y no sabes ni donde mirar de la vergüenza que sientes. Y te bajas del potro y sales corriendo al baño con las piernas casi cruzadas, apretando el culillo no vaya a ser que se escape alguna gota y dejes el suelo como un vestido de gitana.


En el puesto número 2....la llamada del laboratorio. Aquí pondría hasta música de peli de miedo para acompañar este punto. Es terrorífica esa llamada. Tu ensayas todos los supuestos, que fecunden todos, que fecunden el 80%, que fecunden la mitad...y así sucesivamente...cuando tu cabeza llega al momento de pensar que quizás no fecunde ninguno entras en pánico. Esa mañana cuando esperas la llamada tu teléfono se convierte en una parte de tu cuerpo, no te separas de él por nada del mundo. Y entonces suena, y ves que es de la clínica, y ese momento pasa a cámara leeeeeenta, suuuuupeeeeer leeeentos esos segundos desde que miras al teléfono hasta que descuelgas.

esta muchacha no soy yo


Y en el número 1, la mayor muerte a pellizcos de una fiv, la putada de todas las putadas...la beta negativa. No hay nada más doloroso, humillante, triste, desesperanzador y horrible que tu beta sea negativa, de cero patatero. Aqui no hay broma que valga. Es una patada en el estómago total. Es pensar en que todo el sacrificio que has hecho durante ese mes ha sido en vano, es sentir que no vales como mujer, es un jarro de agua fría, te rompe el corazón en pedazos que jamás podrá volver a recomponerse. Es un antes y un después en tu vida, en tu forma de ser y de pensar. Es un baño de cruel realidad. Vuelves automaticamente a la casilla de salida, pensando en que tienes que volver a pasar otra vez por todo el proceso.



La cuestión es ¿que clase de locas somos que pasamos por estas cosas una y otra vez?

¿Y para vosotras? ¿Que cosas han sido las peores de vuestros tratamientos?



lunes, 26 de octubre de 2015

Ni tóxica ni negativa, sólo soy humana

Parece ser que hoy día es obligatorio y necesario ser optimista y positivo y hacer frente a los problemas con una sonrisa y una frase en el estado de whatsapp que diga que eres una guerrera. Si tienes pensamientos negativos como tristeza, enfado o rabia eres una persona altamente tóxica, como algunas setas.

Y es que en este camino que me ha tocado la gente me impone la obligatoriedad de encarar las cosas de forma positiva, no es un consejo, es una obligación.

Se supone pues que ¿someterme a decenas de pruebas cada cual más desagradable y agresiva no me da derecho a sentirme triste, enfadada, a llorar y a odiar hasta a mi sombra?

Todas las infértiles, y hablo de infertilidad porque es lo me toca pero podría extrapolarse a cualquier enfermedad, necesitamos apoyo, comprensión, un hombro donde llorar, desahogarnos...pero ese apoyo emocional no puede llevar a exigir el no estar triste, el expresar los miedos y el sufrimiento.

Porque no hay emociones buenas o malas, ni negativas o positivas. Nadie es débil por expresar una emoción, sea cual sea. No eres una persona tóxica, que tan de moda está este concepto, por no ser una abanderada del buen rollo y la positividad aunque te lluevan hostias.

Que ahora se lleva mucho eso del positivismo, de ver retos y superación aunque estes pasando por circunstancias horribles. Lo siento, yo sigo sin ver el lado positivo de pasar por todo esto. Pueden llamarme tóxica o negativa, pero yo sólo soy una humana.




Y claro, las personas tóxicas son desterradas, nadie quiere tener una al lado, se les priva de ayuda y comprensión. Nadie pide que los demás carguen con el peso de su tristeza, los problemas de cada uno solo puede resolverlos uno mismo. Pero nadie va a quitarle a nadie su estado de ánimo optimista por pasar un rato con alguien que atraviesa una situación de extrema tristeza, supongo que cualquiera con un poco de empatía podría asumir esto. Ah, la empatía...

¿De verdad alguien cree que cuando a una persona se le comunica una enfermedad grave, o lo que sea, lo mejor que se le puede decir es que tiene que luchar y ser positivo? ¿Somos tan intorelantes al dolor ajeno para no soportar que nos lloren en el hombro y responder con un abrazo en vez de soltar frases estúpidas sobre la positividad? ¿No es la vida una mezcla de emociones, donde a veces estas triste y a veces eres la alegría de la fiesta? ¿Porqué no aceptamos que la vida está llena de momentos de conflictos donde no se puede reaccionar con una sonrisa? ¿Porqué no dejamos de obsesionarnos con estar positivos y nos aceptamos como personas, unas veces alegres y otras débiles?

sábado, 22 de agosto de 2015

Hace un año

Recuerdo perfectamente como estaba, acababan de llamarnos de la clínica para ofrecernos participar en el estudio, éramos aptos y las condiciones eran más que estupendas. Estábamos muy ilusionados y emocionados. Recuerdo que el día antes de la cita en la clínica donde firmaríamos el consentimiento estábamos en un concierto, camino de la buena suerte decía una canción. Y que afortunada me sentía. Mi FIV estaba cerca, en la clínica que me gustaba y encima en un estudio que nos cubría todo el tratamiento. Si cerraba los ojos sentía que podía tocar mi embarazo con los dedos.




Ingenua.

Hoy día me cuesta hasta escribir, hoy ni siento ni padezco más que una pena y desazón que me come por dentro. Hpy estoy sin ánimo, sin fuerzas, sin valor y sin esperanza alguna. Me retumba el "porque a mi" a cada paso que doy. Me siento maltratada al máximo. Soy un fantasma paseando por una vida que gira para todo el mundo menos para mí que camino por ella por la propia inercia.

La medicación que tomo no me ayuda, o no se si es que prefiero culparla a ella de mi apatía. Pero no es ni normal el cansancio que arrastro, lo pronto que me meto en la cama por las noches, lo que me apetece abrazarme a mi sofá, los calores que me dan que me ponga roja y empieza a faltarme el aire mientras muevo el abanico como si me fuera la vida en ello. Sabía que las pastillas me provocarían una menopausia, pero no que me pegaría tan fuerte.

Me siento sola, atrapada en este laberinto infértil, sin nadie más que mi propio blog donde soltar lo que estoy pasando, aqui me he quedado yo la única. A veces intentan alentarme desde fuera para ayudarme y animarme a salir del laberinto, pero sólo me crea más angustia. Quizás necesito que me empujen no que me alienten a avanzar, yo que sé.




Me sigue (y creo que ahora más aun) molestando todo. Todo. Si me escriben porque me escriben, si no lo hacen porque no lo hacen, me molesta que me hablen y que no lo hagan. Me molestan comentarios, fotos, frases y casi que me molesto yo misma. Me irrito con una facilidad pasmosa. Tengo fritas a la gente de mi alrededor. Malas contestaciones, gritos y hasta malas miradas. Ese es mi día a día. Creo que nunca jamás en todos estos años había discutido con un paciente y este verano ha sido la primera vez (y la segunda, y la tercera y...) Ante cualquier cosa salto contestando. Que sí que la gente tiene guasa, pero siempre he tenido muuucha muuucha mano izquierda.




Estoy tan agotada de esto de la infertilidad y lo que me hace sentir que maldigo el día que decidí que quería ser madre, En estos momentos en mi mente hay más pensamientos de aceptar no serlo nunca que de seguir luchando. ¿Tan bonito es ser madre? Si luego a mi alrededor todo son quejas. Sólo escuchas que el embarazo es lo peor, que es algo durísimo, casi insoportable, la muerte a pellizcos, un sufrimiento continuo. No escuchas otra cosa. Y cuando se convierten en madres tampoco escuchas nada bonito. Todo quejas de no dormir, de no tener tiempo para nada, de lo dificil de la crianza, etc. ¿Estoy dejándome la vida, literalmente, en algo que sólo me traerá quejas? Desvaríos, supervivencia, consolarse con lo que sea se llaman estas divagaciones. Fruto de mi frustracción.

Frustración máxima. Y yo sólo quiero salir de ésto. Sólo pido, suplico, hago tratos y chantajes a la vida porque ésto termine ya. Vendería mi alma al diablo. Que pare ya por favor. Ya está bien.












domingo, 26 de julio de 2015

Seguimos buscando

Ni siquiera fui capaz de ir contando a su tiempo como fue mi tercera transferencia, os resumo, tras una biopsia de endometrio para legrar y propiciar la implantacion se programo la transfer, esta vez querían probar en ciclo natural, asi que me fui haciendo test de ovulación y cuando salió positivo fui a la clínica, me hicieron eco para comprobar que ovulaba y se programó la transfer. Iba bastante medicada con varias cosas, incluso con 10 mg de valium para evitar contracciones uterinas por lo que durante la transfer tenía que esforzarme por mantener los ojos abiertos en la penumbra del quirófano. Pero ví muy bien a mis niños, lo bastante para tenerlos de nuevo grabados a fuego en mi memoria. Volvían las ilusiones a toneladas ¿y si esta vez tocaba?

Mi betaespera no se hizo muy larga porque estuve trabajando mucho. Llegué al analisis sin regla, sólo habiendo manchado, pero sabiendo que de nuevo sería que no. La beta volvió a dejarme humillada. Sentí cansancio y mucho miedo, pero ni siquiera lloré, esta vez no me quedaban fuerzas. Ha sido mi marido el que se ha venido abajo, tenía que llegarle a él su momento de flaquear y explotar. Tres transferencias negativas no son moco de pavo.



Volvimos a la clínica, sabiendo lo que iban a decirme. Esperaban que ya estuviera embarazada, por mi edad, por mis embriones, por probabilidad ya tenía que haberme tocado. Y ya entrábamos en el desconcertante diagnóstico de fallos de implantación, tras tres transferencias negativas de embriones de buena calidad entras a formar parte de este exclusivo club, donde no me lo pintan fácil. Junto a los abortos de repetición es el diagnóstico más dificil de abordar, y eso da mucho miedo, mucho. Ahora me río yo de lo que lloraba cuando nos dijeron que teníamos que hacer donación de semen!! Si me aseguraran que con eso en la siguiente transferencia tendríamos un embarazo me lanzaba de cabeza, un pepino me importan ahora los gametos. Lo que queremos es quedarnos embarazados.

Tengo pedidas pruebas para aburrir, todas las analiticas de rigor y una histeroscopia, con biopsia para ver si hay infeccion, para ver si hay endometriosis, endometritis o adenomiosis, y con legrado incluido para limpiar el útero y facilitar la implantación. Menos mal que es con sedación.

Ahora estoy tomando un medicamento progestágeno que suprime todo mi estradiol, provocandome una especie de menopausia, estaré unos meses sin regla y con los efectos de la menopausia, por lo pronto me dan unos mareos que es para verme andando por los pasillos del hospital mientras trabajo agarrándome a las paredes. Quieren dejarme sin estradiol y sus efectos durante mínimo 3 meses, y tras eso me harán la histeroscopia y se programará la transfer de los dos últimos embriones que me quedan.

Este descanso me viene de maravilla, son casi 4 años buscando embarazo, y desde el diciembre pasado estando en tratameintos, 2 estimulaciones y 3 transferencias, demasiado para cuerpo y mente, sobre todo la mente.

En estas semanas he empezado a concienciarme que quizás nunca sea madre, y duele, y da mucho miedo, la implantación es la asignatura pendiente de la reproducción asistida, asi que a ver...¿qué me queda? ¿la adopción? no la planteamos, no somos aptos, ¿la gestación subrrogada? demasiado para nuestro bolsillo. Un par de muñecos reborns si acaso podríamos comprar. Aunque intente poner tono de chiste, la verdad que no me hace ni puñetera gracia.

Al menos sabré que estoy haciendo todo lo posible. Pero ésto debe tener un límite, no puedo perder mi vida en ésto.

Vuelvo a tener mi autoestima a mínimo, vuelvo a sentirme más vulnerable que nunca, aparte de agotada y sin esperanzas. Y es que para mí la santa icsi no funciona. Yo no puedo, yo no he podido y ni sé si podré.

Hasta final de año quiero olvidarme un poco de todo ésto, asi que no sé si tendré ganas o fuerzas de actualizar el blog.




lunes, 15 de junio de 2015

El fenómeno #bbg ¿te animas?

Hoy vengo a hablaros de mi libro. No, es broma, vengo a hablaros del libro de otra. Y es que hace poco descubrí a Kayla Itsines y desde entonces le hablo a todo el mundo de ella.

Kayla es una entrenadora personal que está causando furor en las redes sociales (os animo a que visiteis su instagram) con su libro Body bikini guide (bbg), un método para tonificar el cuerpo en 12 semanas. Cuando supe de ella lo primero que me vino a la cabeza fue que no valdría para nada, que sería como esas dieta milagro, pero nada que ver.

Esta es Kayla, y este ejercico que parece fácil es mortal y mientras lo haces insultaras a Kayla en arameo


Al ver a su legión de seguidoras, y como se les va transformando el cuerpo me quedé loca loquísima y quise saber más. Me leí su libro en un día, es en inglés pero es de lectura fácil y tirando de traductor para algunas palabras se consigue leer. Me propuse empezar a la semana siguiente sí o sí.

Aquí os dejo algunas fotos que circulan por internet para que veaís los cambios.

 


Como podeís ver, cada persona y cuerpo es distinto y hay quienes necesitan mas semanas para que se les vea un cambio. Aun así los cambios son espectaculares. Se pierde grasa a la vez que el cuerpo se tonifica.

Os cuento un poco en qué consiste la guía y los ejercicios, que fáciles y ligeros no son.

Lo más duro es lo primero que te propone, y es que te tomes una foto de frente y otra de perfil antes de empezar para ver el cambio. Yo no voy a poneros la mía porque os aprecio.

La guía habla de tres ejercicios a realizar. Las tablas de entrenamiento, ejercicios de cardio que los divide en baja intensidad y alta intensidad, y rehabilitación o estiramientos musculares. Los ejercicios a hacer se dividen en semanas y cuanto más se avance más duros son claro está.

Durante las primeras cuatro semanas, debe hacerse 2-3 sesiones de tablas, 2-3 sesiones de cardio (andar rápido durante 35-45 minutos) y un sesión de rehabilitación. No recomienda hacer seguido el cardio y la tabla (además dudo que eso lo aguante el cuerpo). Aunque sí pueden hacerse uno por la mañana y otro por la tarde.

Las tablas son durísimas, cuando le echas el primer vistazo parecen fáciles, pero son realmente duras. Vienen divididas en dos circuitos que tienes que repetir dos veces con un descanso de un par de minutos entre ellos. Es decir, haces el circuito uno y dos (que viene en la misma hoja) descansas un par de minutos y vuelves a hacer los dos circuitos. Cada circuito dura unos 7 minutos, por lo que al hacer las dos rondas completas los 28 minutos necesarios. Si la primera ronda es dura, la segunda ni os cuento. Pero se hace, quizás una no llegue a hacerlas las tropecientas de repeticiones que deben hacerse, pero no pasa nada, cada cuerpo a su ritmo. La misma tabla se hace en la semana 1 y en la 3, asi puedes ver como en la tercera semana hacer los ejercicios te resulta menos duro, y eso anima mucho.

Aquí las tablas de la muerte
Yo llevo tres semanas siguiendo esta rutina, cada vez con más ganas, mi cuerpo ha cambiado ya, mi cintura es mas estrecha (los pantalones no engañan), mis piernas están como estacas de duras, y ya si hablamos de humor y de energía no os imaginaís. Estoy encantada de verdad, he enganchado ya a un montón de gente porque no paro de hablar de esto. Esto no se trata de "pierde tantos kilos en tantas semanas", esto se trata de aguantar mínimo 12 semanas unas rutinas de ejercicio y mirar el cambio después. Yo soy una persona delgada, sí, pero no estaba (ni aun lo estoy) en buena forma física. No pretendo tener cuadraditos en la barriga ni nada de eso, pero sí estar en forma.

En el gimnasio me aburría, cuando notaba mi cuerpo cansado dejaba de hacer ejercicio. No tenía rutina. Yo soy de las que necesitan unas pautas fijas. Estos ejercicios los hago en casa, en 30 minutos estoy lista.

Y es duro y a veces me cago en Kayla y en su libro y en su instagram y en esas fotos de cambio que sube la gente. A veces hay ejercicios que no consigo terminar. Las agujetas me han tenido doblada. He sentido dolor en músculos que creo que aun no había estrenado. ¡¡Pero me noto tan bien!! Asi que si a alguna os apetece os animo desde aqui, si quereis saber más cosas me escribiis (menos mis fotos del antes que eso esta bajo llave). ¡¡¡Vamos a ponernos (más) buenorras!!!




lunes, 8 de junio de 2015

Keep calm

A veces, en algún momento, me imagino mi vida sin hijos y no siento tanta angustia como sentía antes. Supervivencia, autoengaño, a saber. Otras veces pienso en que aún no es mi momento y que ya llegará cuando tenga que llegar, que es cuestión de seguir probando hasta que el cuerpo/mente/bolsillo aguante.

Pero la realidad es que desde el negativo, decidí olvidarme de la aburrida infertilidad y centrarme en cosas mucho más entretenidas.

Me va bien así, no tengo ganas de pensar y repensar, de adelantarme a nada, de volverme una loca de google buscando testimonios ajenos. Me limito a ir a mi clínica y que mi gine me diga que pasos dar. Es más, en la penúltima cita que tuve con él creo que sólo pronuncié dos palabras, "hola" y "adiós". Mientras él hablaba, me mandaba pruebas, me daba su opinión y tal yo asentía y listo. Y no os imagináis lo raro que es eso en mí. Cuando llegué a casa me dije -este hombre debe pensar que eres gilipollas hija. Y me eché a reir como una hiena.

Y es que estoy aburridísima de todo esto, que se haya convertido en mi gran reto me ha dejado seca tras los negativos. Así que me he puesto firme, he levantado la mano y le he dicho basta a la infertilidad. Deja de controlar mi vida maldita perra.

Tal que así, con 5 dedos, pero con mucho menos pelo.


No significa que vaya a parar, ni a rendirme, sigo con las cosas al ritmo que deben ir. No tengo prisa, no me importan las pausas, no me marco fechas ni pienso en que siglo nacerá mi hijo si es que nace. Y es que cuando me sale la vena pasota soy mortal.

Me han hecho pruebas, alguna dolió como su p*** madre. Pero me levanté, me vestí y me fui al carrefour a comprar protección solar. Y es que eso es otra, tengo a mínimos la vitamina D y me han mandado un suplemento. Tiene guasa que una viviendo en el sur tenga esa vitamina a mínimo. Asi que me estoy dando unas palizas de playa brutal. Y estoy cogiendo un colorcito monísimo. Todo no va a ser malo.

Tengo proyectos nuevos, de los normales, de los del resto de los mortales, de los que gustan, de los que requieren esfuerzos (como todo), pero es un esfuerzo mucho mas agradecido que batallar con la infertilidad, y ¡joder! que bien sienta sentirse normal la mayoría del tiempo. Hasta tenemos un nuevo miembro en casa, que es bonito y malo a partes iguales, bueno no, es mas lo segundo que lo primero. Por cierto no tiene nombre, se aceptan sugerencias.

Y vuelvo a hacer balance de mi vida y me sale positivo. Y no se si llamarme a mi misma superviviente o gilipollas del culo. Esa espina de concebir un hijo sigue ahi clavada haciendo sangre, pero creo que me estoy acostumbrando a ignorar el dolor. No voy a decir ahora mismo sea la alegría de la huerta, a decir verdad nunca lo he sido, pero tampoco soy un alma en pena vagando por la vida. Aunque a veces me cago en todo lo cagable. Curiosamente esta vez no estoy enfadada conmigo misma, no me culpo, no me exijo.

El mundo blogger infertil lo rozo de lejos, estoy desenganchandome de mi adicción al masoquismo de mirar blogs de maternidad y embarazo y casi lo estoy conseguiendo, porque sólo termino cabreandome, yo sóla entro en rabieta, parece que estoy en los terribles 2 (los terribles 2 negativos fiv).

Lo único que me permito, y además con gusto, es seguir viendo en youtube a mi querida Verdeliss, quienes me conocéis sabéis que me tiene enganchada. que por cierto, confieso, sabiendo que está mal, que casi aplaudí al ver que no se había quedado preñada a la primera de su quinto hijo. Esa cara de circunstancia que ponía cuando decía que no había podido ser me hizo reir. Ella con todo hiperplanificado para que su quinto hijo nacido en febrero...muajajajajaja, no pasa nada, se queda ahora a la segunda fijo. Supongo que el universo quiso darme un poco de gusto y los planetas se alinearon para que no se preñase a la primera y yo lo viera. Pensareis que soy mala malísima, pero os aseguro que adoro a esa diosa de la fertilidad, que no le deseo nada malo (tampoco es malo no quedarse a la primera), y que me tragaré tooooodos sus videos futuros hasta el de ese test de embarazo sorpresa que se hará sabiendo que está preñá y hará como si no se lo esperara para nada. Por cierto, saludo desde aquí a "sira_mai" la fan número dos de Verdeliss, me hubiese encantado comentar contigo ese video.

He aquí la diosa de la fertilidad y su familia


En lo que sí he pensado es en este blog, y es que le cogido una manía horrible, a pesar de lo que bonito que me quedó tras la remodelación yo le he cogido manía. Incluso he pensado en cerrarlo en algunos momentos. Pero a ver, por lo pronto aquí sigo.



Y como no mandaros un pellizquillo a todas las que os habeís acordado de mí. Gracias.




miércoles, 13 de mayo de 2015

Beta

negativa, por supuesto.

Disculpad, pero pensé que en la entrada anterior dejaba claro que había sido negativo. Pero se ve que confiais poco en los test y algunas teníais esperanza en que la beta dijera algo diferente, pero no fue asi. La adelanté al lunes para terminar con este capítulo cuanto antes.

Gracias a todas, a las que me comentais por aqui, a las que me escribiis al whatsapp y a las que me mandais correos. Os he leido a todas, y os agradezco de corazón el cariño.

Toca descansar y desconectar. Ahora mismo no me interesa escuchar las posibles teorías de nadie con respecto a mi caso, aunque se que lo hacen para ayudar y lo agradezco, pero no es el momento. Ahora sólo me esfuerzo en seguir respirando.




domingo, 10 de mayo de 2015

Otra vez no

Anoche me vino ese dolor de cabeza frío que me acompaña todos los meses justo antes de la regla, junto con una mala sensación. Una mala intuición. Decidimos mi marido y yo hacer test hoy, para ir a la beta llorada de casa.

Test negativo.

Otra vez.

Y yo sólo me quiero morir.



viernes, 8 de mayo de 2015

A pocos días

de la temida analítica y ya ha llegado ese día. Ese día donde aparecen todos los miedos de golpe y empiezas a pensar que puede ser que no, ese día que pasas con el ceño fruncido, los labios apretados y las mejillas coloradas, ese día que notas la angustia en la garganta. Y es que me imagino que sea un no y no tengo ningún plan para poder sobrellevarlo. Porque por mucho que haya llegado este día, mi mente no consigue centrarse en el no, y me da mucho más miedo.

Hoy no tengo síntoma alguno, nada de nada, ni dolor de pechos (sólo algo mas gorditos y sensibles), ni dolores de regla ni nada de nada. Lo único llamativo que me ha pasado dos veces ya en esta betaespera son orgasmos involuntarios durmiendo, el primero fue completo, y me dejó bastante dolorida. El segundo ha sido hoy y me he despertado justo en la mitad, menos mal, y sólo he notado ciertas molestias. He googleado y he leído poco al respecto, supongo que a la gente le da verguenza contar en la red algo así, lo único que he podido sacar en claro es que el útero está mas irrigado por la medicación y se crean contracciones que hacen que se tengan sueños tórridos, y ya os digo que nada placenteros, porque da más susto que otra cosa.

El día 5 de betaespera tuve una pequeña mancha marrón en forma de hilo en el papel al limpiarme por el mediodía, y luego por la noche volví a manchar algo más tambieén al limpiarme. Al día siguiente otra mini mancha marrón al mediodiá y ya nada más. Y me acojoné. En mi anterior betaespera empecé a manchar el dia 8 post transferencia y ya no paró hasta ser regla. Esta vez "sabía" que con meriestra no baja la regla, pero ¿y mi objetividad? ¿alguien la ha visto? creo que la dejé en el quirófano el dia de la transfer, siempre me pasa, mi cordura me abandona y me entra el pánico. No pienso, no razono y sólo siento miedo. Hasta que pude interiorizar y creerme que con meriestra no baja la regla pasó un buen rato. No quiero más manchados, me asustan y desestabilizan, por mucho que lo llamen implantación, yo no los quiero.

Después del susto inicial empecé a pensar en el manchado de implantación, pero ya sabeís, pensar sin pensarlo, sin decirlo fuerte, sin nombrarlo para no gafar ¿y si resuelta que sí es? AY ¿y si resulta que no? pues mejor corremos un tupido velo a esos manchados y hacemos como si no hubieran pasado.


Y de ahí nos plantamos al día de hoy, 8 días de betaespera, falta poco, un último empujón, los peores días. Sigo con la idea de no hacer test, me da miedo, sería como despertar del sueño de un plumazo y me aterra. Creo que esperaremos hasta la beta.



martes, 5 de mayo de 2015

Mi transfer de congelados

El jueves día 30 fue mi transferencia. Hasta que no llegamos a la clínica no sabíamos ni cuantos embriones iban a descongelar ni cuantos me pondrían. Al pasar con la ginecóloga nos comentó que habían descongelado dos embriones, que uno era muy muy bueno, y el otro mas regular. Pues los dos para adentro. Nos pidió paciencia, pues ese día había nada más y nada menos que 19 transferencias programadas, ahí es nada.

Nos vamos para la habitación, nervios por aquí, fotito por allí, mensajes por whatsapp, más nervios...hasta que vinieron a buscarnos para ir a quirófano.

Me subí a la camilla en posición desverguenza y me pusieron a mis peques en la televisión. Otra vez amor a primera vista, otra vez mirarlos de reojo como no queriendo quererlos, no querer grabar su forma en la mente por si esta vez tampoco era, pero demasiado tarde, sólo un simple vistazo y ya te hacen caer bajo sus encantos de blastocitos con más de cien células.

Esta vez os presento a los dos amores de mi vida, siento la calidad pero es una foto a otra foto.


Mis pequeños embriones


Allí estaba mi marido con el móvil en mano grabando en vídeo todo el proceso, menos el momento ¡flussss embris dentro! porque creo que se quedó embobado y no le dió tiempo.

Esta vez costó que la cánula entrara por el cuello, no tenía la vejiga tan grande y costó dejar el cuello alineado para que la cánula entrara bien, pero entró, y además esta vez sin la mínima pérdida de sangre, fué todo muy delicado. Al estar la cánula dentro por fin la gine llamó a la bióloga, que te pregunta tu nombre como veinte veces, y allí aparece con ese pequeño tubito que contiene tantos sueños. Los vimos caer perfectamente, mientras yo les suplicaba mentalmente que por favor se quedaran, por favor...

Después de comprobar la bióloga que no estaban en el tubito, toca levantarse a la silla de ruedas y de ahí a la habitación a descansar media horita y para casa a incubar con una serie de pautas.

La parte "cómica" la protagonizó de nuevo este marido mío. Al llegar tras la transfer a la habitación de la clínica ya te dicen que puedes hacer pis sin problema, pero mi marido me dijo que ni hablar, que me quedara en la cama un rato. A los pocos minutos empezaron los calambrillos de la vejiga y le dije que iba a hacer pis, y me acompañó con cara refunfuñona, al terminar se puso a mirar al fondo del wc, y yo toda amorosa le dije  "tranquilo, no estoy manchando", y me dice, "estoy mirando a ver si los niños se te han caido y los veo flotar".




Primero le repetí que no se caen, que el útero es como una esponja con agujeritos y se acomodan por ahí, además tendrían que atravesar medio útero, todo el cuello, toda la vagina, y finalmente caer al wc, cosa imposible, y más siendo hijos de su madre que no es muy deportista que digamos.

He cogido esta imagen de google para enseñarle a mi santo esposo y a vosotros de camino, el tamaño que tiene un embrión comparado con un pelo humano.


¿Pequeño, verdad?


Los dos primeros días estuve a cuerpo de reina, sin moverme del sofá, o dando paseitos sólo al baño y a la cocina para supervisar a mi marido cocinando (más bien calentando la comida que mi madre nos mandó).

He estado muy esperanzada estos días atras. Pero hoy me he levantado con el día torcido, sólo pensando que ya deberían estar implantados y yo sin síntoma alguno hoy, estos peques ya no están. Y sin saber cómo me levantaré de otro palo más. Soy la alegría de la huerta hoy. Tengo síntomas sí, los propios de la progesterona, tirantez de útero, cómo una sensación constante de tener agujetas; y un humor de perros, me gasto una mala hostia que tengo a mi marido frito. Los nervios.

Mi beta es para el 12 de mayo, lo de hacerme un pipitest antes está por ver, soy demasiado cagona para hacermelo y no se si tendré valor.

La suerte está echada.



lunes, 27 de abril de 2015

La vida va marcando los ritmos

Mi marido y yo nos casamos 11 años después de empezar nuestra relación, nos fuimos a vivir juntos el mismo día de la boda. Ahora diréis ¡qué antiguos! Pero fué la propia vida, las circunstancias, las que nos llevaron paso a paso, la que nos marcó el ritmo. Mi marido tuvo un problema familiar/económico muy grave con sólo 19 años.  En ese momento nos supuso un mundo, y es que cuando te ponen la zancadilla a esa edad, te tambalea el futuro.

No fuimos una pareja que empezaba a trabajar y ahorraba, que se iba de viajes y que salía de marcha. Éramos una pareja de jovenzuelos que tenía una deuda enorme que había que pagar. Ni coche, ni entrada para piso, ni pensamiento de boda, ni nada de nada. Sólo pensar en salir de aquello. Salimos. Siempre decía lo mismo, todo tiene solución. Y la tuvo, pero retrasó mucho nuestra vida en común.

Cuando parecía que todo tomaba su rumbo y que ya podíamos empezar a hacer planes, mi padre murió. Asi que le volvimos a decir adiós a los planes de pareja. En ese momento mi madre fué mi prioridad, y me absorbió de una forma casi enfermiza. ¿Cómo iba yo a irme de casa y dejarla sola? Puede parecer fácil pensar que una tiene que hacer su vida y punto. Pero puesto en práctica no es tan sencillo.

Pusimos fecha de boda como aviso a mi madre, yo nunca había querido casarme, pero esa era la única forma de ponerle un cronómetro a mi madre y que fuera haciéndose a la idea de que en X meses yo me iba de su casa. No le fué fácil. Ni para ella asimilarlo, ni para mí verla pasarlo mal. Pero no tardó en asimilar, en ilusionarse y en implicarse. Sólo necesitó tiempo. Y hacer las cosas así, como la vida me las iba marcando, esa era la mejor forma para todos.

Mi boda fué el acontecimiento del año, tan esperada que hasta me sorprendía cómo se ilusionaba tanto todo el mundo. Y la alegría de la gente se notaba. No fué un bodorrio por todo lo alto, fué un acontecimiento puramente familiar, un acto de amor, de promesas, una forma de avanzar, de afianzar. Una manera de empezar a rellenar un libro en blanco. La emoción por parte de todos fué visible. Era algo tan esperado por todos que se notaba en el ambiente.

Os podéis imaginar la ilusión que nos supuso empezar a vivir juntos, nos fué tan fácil la convivencia que hasta nos sorprendía. Pero claro, llevábamos muchos años esperando.

El otro día visitamos al fotógrafo de mi boda. Me preguntó varias veces por un embarazo, a decir verdad, desde las fotos post boda está dándome la tabarra con el reportaje que va a hacerme con barriga y el reportaje que le hará al niño a los pocos días. Él sólo se adjudica trabajos. No me molestó que se pusiera pesado ¿raro verdad? Ayudó que es entrar en su estudio, ver mis fotos de boda a tamaño poster por allí, y me pongo to tonta. Fué una inyección de fuerza. A veces en lo más insignificante se encuentra el "click" que te falta para avanzar.

Tengo familia que se pelean por ser los padrinos de mis futuros hijos, que me lo piden por favor que los pongan a ellos. Que me dicen que el día que les anuncie embarazo van a cogerse la madre de todas las borracheras.

Tengo familia que me ofrecen dinero, mucho dinero, lo que vale una FIV, que no me preocupe que ellos me lo dan si me hace falta para conseguir un embarazo, que me dicen que esperan mi embarazo con todas las ganas del mundo y se "enfadan" cuando los anuncian otras.

Tengo gente que me miran con una mezcla de pena y de fuerza, que me alientan a seguir, que me piden paciencia. Y a veces hasta me cabrean. Pero ¿qué van a decirme?

Y pensaréis ¿a qué viene todo ésto? Pues el otro día me sorprendí a mí misma, después de la rachita que he pasado, diciéndole a mi marido que si era consciente de lo esperado que sería nuestro hijo, de la cantidad de gente que está deseando oir que estoy embarazada, la primera yo of course, pero hay mucha gente por detrás haciendo fuerza conmigo. Le decía que sería como nuestra boda, que causó tanta espectación y ilusión, y que salió redonda. Y pensar eso te llena, te alienta, te hace ver las cosas con más fuerza, te hace sentir que aunque las cosas no pasen cómo y cuando tú deseas, si luchas por ellas, al final llegan.

Porque mi vida, nuestra vida, siempre ha avanzado igual, nunca nos han salido las cosas cómo la planeábamos, siempre nos hemos visto obligados a dejarnos llevar, a esperar a los momentos oportunos, o a cuando se ha terciado, con paciencia, con amor, con dos cojones.

Y hace unas semanas no era capaz de ver todo ésto. Sólo me cagaba en mi mala suerte, no podía ver más allá. Cuando una está pasándolo mal no alcanza a ser objetiva ni optimista.

La vida no me lo está poniendo fácil para ser madre, cómo tampoco me lo ha puesto para otras cosas. Pero también me ha dado una familia que vale su peso en oro, y un marido que aunque a veces me desquicie y pueda ser un poco mucho menos echado p´alante que yo, siempre está detrás de mi haciendo fuerzas para que yo no dé un paso atrás.Y es que quienes me rodean contribuyen a que siempre en mi vida haya visto el vaso medio lleno.

Porque siempre he sido una persona alegre, optimista, fuerte. Siempre he luchado por lo que quería, nunca me he rendido, aunque a veces me haya quedado sin aliento. Y esa es la persona que quiero ser, no quiero ser una sombra que va por la vida quejándose de todo, no quiero sentirme una desdichada. Porque no lo soy.

Asi que hoy tengo ganas de luchar, hoy tengo ganas de seguir tirando del carro, hoy tengo ganas de seguir dejándome llevar por los senderos que me marca la vida. Sin prisas, sin pausas. Al fin y al cabo, siempre hemos llegado al fin del camino marcado. Hoy tengo claro que llegaré, no sé cuando, ni cómo, pero llegaré.



P.D.: Hoy de repente me ha entrado una ilusión brutal por tener a mis peques conmigo, me he puesto a contar las horas que me quedan para traerlos a casa. Y se me sale el alma por la boca al pensar en ellos. Llegó la ilusión, en su momento, sin forzarla, como una bocanada de aire fresco.¡Y que sensación mas bonita!

lunes, 20 de abril de 2015

Fecha a señalar

La semana pasada tras bajarme la regla y llamar a la clínica tuve la primera cita del ciclo. Eco de control para ver que todo estuviera en orden y un par de hojas con la lista de medicamentos a comprar para una transferencia de congelados: meriestra, adiro, vitaminas, progesterona vaginal, progesterona inyectable...

La meriestra no me ha dado dolor de cabeza, que por lo visto se lo provoca a la mayoría, en mi caso sólo he tenido nauseas, parece que a mi todo me da nauseas, la meriestra no iba a ser menos.

Estuve mirando que fármacos entran por la SS para ir a mi médica y pedirselos. La meriestra entra, aunque tampoco merece la pena porque es un medicamento bastante barato, 2´50 la caja creo recordar. El adiro es baratísimo también, 1´50. Las vitaminas prenatales pues depende de lo que se tome, yo tomo natalben supra, unos 14 euros la caja, y no tiene receta. Creo que sólo recetan acfol (ácido fólico de alta dosis) que también me mandan a tomarlo tras la transfer, pero también tiene un precio muy bajo.

Por la SS entra el progeffik 100, asi que aunque mandan el de 200 id al médico y pedid receta del de 100, nos ahorramos un pico, con receta yo pago 51 centimos por caja (con una caja hay para 5 días, son 6 pastillas al día), mi médica me hizo recetas para todo un mes y así no tengo que visitarla cada poco. 

Esta vez me han mandado progesterona inyectable para una semana, prolutex se llama, 62 euros la broma caja con 7 viales. Supongo que es protocolo nuevo de la clínica el llevarte la semana de la transferencia con progesterona inyectable, que seguro que es menos molesto que la vaginal al menos.

Hoy he tenido el primer control, siete días después de la primera pastilla de meriestra. Todo bien, endometrio en 9,4 mm.

Así que he salido de alli con nuevas pautas. Seguimos con meriestra, adiro y vitaminas, y 5 días antes de la transfer toca empezar a ponerse la progesterona.

Fecha de transferencia el 30 de abril, bonita fecha, es el día del niño, odio esas coincidencias, nunca me salen bien. Además voy a tener una betaespera en pleno principio de mayo, con el día de la madre por medio, eso siempre ha sido mi sueño (léase la ironía).




He entrado en modo miedo/pánico/terror al ver que la fecha se aproxima, es como tirarse por un tobogán, no hay marcha atrás, ahi sigo escurriendome dejándome llevar. Con un poco de pena porque la ilusión aún no ha salido a la luz, supongo que los miedos la tienen apresada y no la dejan salir. Por supuesto pienso que es una oportunidad, que puede que esta vez sea la mía y consiga embarazo, pero no logro sentir esa emoción que tenía la primera vez, que incluso cuando me inyectaba los fármacos en vez de sangre me salían mariposas rosas y arcoiris. Será que tengo el síndrome de la repetidora.

Lo mejor es que ya no tengo que dar mas viajes a la clínica hasta el día de la transfer, ahora viene una nueva preocupación, ya sabéis ¿descongelaran bien? típicas neuras de infértiles. Ni pensarlo mucho quiero, aun faltan días para sacarlos del reino de frozen como para preocuparme demasiado.

Por cierto, tengo tres cánulas congeladas. Una con 2 embriones (los sobrantes de la primera fiv), otra con 3 embriones y otra con un único embrión (el del cola cao, que lo dejaron sólo por tardón). Hasta el día de la transfer no se sabrá cuáles serán los elegidos (son cosas de los biólogos, ellos deciden). Así que no sé cuantos se vendrán a casa.

Gracias por vuestras respuestas a la entrada anterior. Me animaron mucho. Da gusto saber que estáis ahí y que además me entendéis y me respetais, y que muchas os habéis sentido como yo y ahora estais preñadas hasta la boca o con hijos en el mundo. Se os quiere!!


viernes, 10 de abril de 2015

Muda


Así estoy cuando recibo preguntas tipo: ¿cómo estás? (mal) ¿cuándo empiezas? (eso quisiera saber yo) ¿cómo va lo tuyo? (lo mío no va) ¿cúal es el siguiente paso? (mmm  ¿volver a sonreir?) Y doy la callada por respuesta. No por nada en particular, no porque quiera ir en plan secretismo ahora, no por fastidiar a nadie o hacer sentir mal. Simplemente no me apetece contar nada, ni hablar de nada, ni que me hablen, porque siempre acabo peor.

Estoy pasando unas semanas de infierno, hoy estoy aquí sentada escribiendo porque he empezado a sentirme mejor. Hoy tengo mis ánimos algo mejor. La terapia de compradora compulsiva de ropa y maquillaje me viene muy bien. La terapia pasear a solas me viene muy bien. La terapia dejar el móvil en casa y hacer como si el whatsapp no existiese me viene genial. He necesitado olvidarme de todo este círculo vicioso en el que se convierte el mundo 2.0 cuando te sumerges en él. La infertilidad me ha tenido absorbida de una forma casi insana. Y por aqui sigo y pienso seguir, pero a un ritmo donde no me invada el vértigo, y pueda bajarme cuando lo necesito.

Ayer escribí una entrada que no fuí capaz de publicar, porque me dió pena de mi misma al leer cómo me sentía y todo lo que vomité sobre la pantalla, sentimientos que llevaba guardando semanas. Hoy la he borrado.

No puedo aseguraros si empezaré este mes o no, aun estoy pensandolo. No sé si lo haré por la propia inercia de dejarse llevar y seguiré estando muda. O quizás empiece y me ilusione y venga a contaros como me sale la ilusión por la boca. Estoy tan cagada de miedo que no me aclaro ni yo. Tengo que perdonarme, ese es el gran problema al que me enfrento ahora mismo, ni más ni menos, tengo que cuidarme y mirar por mí. Y me he cerrado, me he cerrado a todo un mundo que sigue girando a mi alrededor. Y lucho, lucho conmigo misma contra estos sentimientos que me invaden, contra esta cara de acelga que llevo, contra esta pena infinita que me tiene sin luz. Y aquí tengo que seguir parada, hasta que pueda volver a subirme al mundo. Estoy esforzándome mucho por conseguirlo.

A todas las que pensais en mí, las que me escribíis día tras día y no recibiis contestación alguna, a todas las que os preocupais....gracias.



 



lunes, 30 de marzo de 2015

Actualización de los suplementos que mejoran el seminograma. Nuestra experiencia.

Mucha gente llega a mi blog buscando información sobre suplementos que mejoran el seminograma, y leen esta entrada 

Tras los comentarios y emails que recibo preguntando que tomó mi marido finalmente y si les hicieron algo he decidido actualizar la información.

En la entrada del enlace anterior comentaba los suplementos más utilizados y prescritos por los urólogos y ginecólogos hace un par de años. En aquel momento androferti era lo más usado, y ya os comenté la forma de conseguir un suplemento con las características parecidas, pero a un precio mucho más reducido y asequible.

En aquel momento, y antes de la operación de varicocele, mi marido tomaba el supradyn activo y vigormax. Poco antes de operarse cayó en mis manos información muy relevante con respecto al DHA, sus propiedades y beneficios, así que empezó a tomar androdha, en una dosis de 800 mg al día, por un estudio que había leído de la mejora morfológica tomando esta dosis. Lógicamente no puedo afirmar que el DHA mejorara su seminograma, porque hubo una operación por medio, pero sí pienso que ayudó bastante.

Mi marido tomaba de Androdha 4 pastillas al día (200mg por pastilla), por lo que con una caja tenía para 15 días. Dos cajas al mes salía por unos 55 euros.

Una vez que iniciamos los tratamientos, en la clínica le mandaron también DHA para mejorar la fragmentación. En esta entrada podeis leer al respecto de la fragmentación espermática y su importancia en la fecundación y el desarrollo de los embriones, y la medicación detallada de lo que le recetaron a mi marido.

En la clínica nos mandaron Seidiferty como suplemento de DHA. Es un suplemento de coste elevado. Yo lo compraba en farmacia online por 63,90 euros. En la farmacia del barrio me lo vendían por 80 euros, una diferencia enorme, así que lo comprabamos todo online para varios meses y asi nos ahorrábamos los gastos de envío.

Seidiferty contiene 1000 mg de DHA en cada cápsula, trae 60 pastillas, y nos preescribieron tomar 2 al día, por lo que la caja duraba un mes. Para mí, este suplemento es el más necesario para mejorar la calidad espermática.

Otro suplemento que nos recetaron fue Brudy plus, 3 cápsulas al día, es otro antioxidante celular, es más económico, 47 euros la caja con 90 cápsulas, pero el tratamiento tambíen daría para un mes.


Mi marido ha mejorado mucho el seminograma, pero no puedo afirmar que haya sido una cosa u otra o el conjunto de una mezcla de todo. Una operación de varicocele, la ingesta de suplementos y dejar de fumar y montar en bici han sido los cambios más radicales que tuvo que hacer. El embarazo no ha llegado, por supuesto un embarazo espontáneo lo descartamos, aunque con la operación el varicocele quedó revertido, el daño celular que éste produjo durante muchos años es irreparable, y por FIV tampoco ha habido suerte a la hora de embarazarnos, aunque sí hemos tenido éxito en cuanto al desarrollo de los embriones, que en nuestro caso ha sido estupendo, teniendo 6 embriones en estadio blastocito vitrificados.

Vuelvo a decir que los suplementos no son la panacea, que depende del diagnóstico que se tenga puede ayudar, pero también hay veces que no sirven para nada a nivel espermático, pero sinceramente, no pasa nada por probar, nunca está de más, daño no hace.

No sé si a día de hoy han salido suplementos nuevos, ahora mi lucha es otra diferente, por suerte el tema seminograma lo tenemos algo más controlado y no busco información nueva al respecto. Pero sé que este tema se hace muy cuesta arriba y cuando recibimos un diagnóstico de factor masculino buscamos información al respecto sobre como poder mejorar. Yo en mi época me volví prácticamente loca leyendo y comparando, y me parece útil compartir toda la información que tengo, y además la experiencia de primera mano.

¡Suerte!




martes, 24 de marzo de 2015

Estoy de reformas en el blog

Es por eso que durante unos días no habéis podido acceder aquí. Estaba dándole un cambio de imagen. Aún no está listo del todo, pero al menos de aspecto más o menos está como yo quería. Ahora sólo faltan unos retoques.

Ya no me apetecía más tener a esa odiosa cigueña que no encontraba su rumbo, se me hacía pesada verla, le daba al blog una dureza visual que ya no me gustaba, que ya no me representaba. Pensé en pagar a una profesional para que me hiciera un blog bonito, pero al final me he liado la manta a la cabeza y lo he hecho yo solita. No es nada del otro mundo el resultado, pero ¿y lo bien que se siente una cuando hace las cosas por sí misma?

Espero que os guste el resultado.

Un beso a todas.

martes, 17 de marzo de 2015

Me bajo del barco...

De twitter, no será si será algo temporal o definitivo, lo que si sé que he cerrado sesión (que no eliminado mi cuenta) y no tengo ni idea de cual era mi contraseña, asi que creo que no voy a poder recuperar la cuenta.

¿El motivo? pues el más absoluto de los agobios. Estoy en un momento que nada me consuela, ni la que se ha quedado a la segunda a la tercera o a la decimo primera. Ni si tenía un factor severo o una infertilidad desconocida, ni nada de nada. Dios sabe que deseo que nadie pase por la infertilidad, que todo el mundo consiga su embarazo con el menos sufrimiento posible, que todo el mundo consiga ser madre. Pero ahora mismo todos los embarazos me hacen sentirme como la tonta de la clase, todos los positivos me bombardean la cabeza y me hacen repetirme con el ¿y porqué yo no? Y no, no tengo consuelo alguno. Y lo pienso y me da pena dejar atrás a mucha gente, que quiero y sé que lo conseguirán tarde o temprano, pero mi cuerpo necesita un descanso y prefiero no saber nada ahora mismo, sé que me perdonais :)




He pasado más veces por estas etapas, no es la primera vez, ya sé como va esto de las "crisis infértiles" y sé que se pasará, pero cuando mi estómago se cierra y mi cuerpo no asimila comida alguna sé que es momento de pararse y tomar cartas en el asunto y a mi la táctica del avestruz me viene muy bien de vez en cuando, ojalá pudiera hacerlo en la vida real.

Esta semana ha sido "tonta", entre que ha sido mi (odioso) cumpleaños y que de regalo se me acabó el trabajo que parecía que iba para largo y al final me ha durado poco, pues mi ánimo está en la planta de los pies.

Así que para quienes me siguen en twitter os aviso que no vais a verme por alli. Ahora me apetece relajarme, leer libros de chuminadas de mujeres de veintipocos que buscan novios, ver vídeos en youtube de moda y maquillaje y cosas de esas que nada tenga que ver con tratamientos, negativos, positivos, embarazos, síntomas y todo eso que te encuentras en twitter de sopetón nada más abrirlo, así sin anestesia lees cosas que te pillan en cualquier sitio y te tambalea.

Asi que me quedo sólo por aqui. Leyendo los blogs que leo asiduamente y que me dan alegrías y penas que siento como propias. Algunas me soleis escribir por privado de twitter, asi que si quereis hablar conmigo, como ya esa vía no es posible, a la derecha de mi blog hay un correo electrónico a parte de quienes me tiene en whatsapp que no son pocas.


lunes, 9 de marzo de 2015

El "entre tanto"

Hace no tanto tiempo vivía en un "entre tanto" contínuo, en listas de espera para todo que parecía que nunca se avanzaba, por aquel entonces el "entre tanto" era angustiante para mí, me parecía que no podía hacer nada por cumplir mi sueño de ser madre, sólo leía a las demás en sus andanzas de tratamiento en tratamiento y las envidiaba en la distancia.

Ahora todo ha cambiado mucho. Ahora sé que es "estar en el ajo", sé que es que tu vida y tu día a día gire en torno a un tratamiento de fertilidad, conozco esa angustia de ir preocupandote por cada paso que se dá, conozco esas visitas día sí día no a la clínica, conozco esa sensación de falta de intimidad, sé que es vencer al pudor, sé que es tener la tripa llena de moratones, el no encontrar una zona de la tripa que no esté ya dolorida de los pinchazos anteriores, conozco la preocupación constante por los números, el número de folículos, lo que miden, el número de milímetros que va alcanzando el endometrio; conozco esa forma de descontar los días en base a la punción, en mirar el reloj constantemente estando pendiente de la hora de inyección, conozco esa sensación de sentir tu cuerpo maltratado, de sentirse impedida para hacer lo que haces normalmente, ese dolor de tener los ovarios de un tamaño enorme repleto de foliculos que incluso te impide ir al baño a hacer pis; conozco esas discusiones por tonterías, esos nervios a flor de piel y esa crispación constante debido al estrés, en el que discutes hasta con tu sombra; conozco esa ansiedad esperando esa llamada del laboratorio, esa falta de aire al descolgar el teléfono, conozco esa forma de vivir en un miedo constante.

Conozco lo que es estar en tratamiento, y no, no me gusta.

Sé que es la forma que tengo de conseguir un hijo biólogico, sé que lo hago porque quiero, sé que lo hago porque lo necesito, porque a día de hoy me duele más no tener un hijo que pasar por estos tratamientos.

Pero ahora, es cuando valoro el "entre tanto", ese "entre tanto" de tratamiento en tratamiento, cuando recuperas tu vida normal, cuando tu cuerpo empieza a volver a la normalidad, cuando en tu rutina no hay marcada ninguna hora de inyección, cuando el estrés se aparta a un lado. Cuando sabes que tienes un tiempo hasta volver a la incertidumbre de un tratamiento.

En mi casa han vuelto las risas, las bromas, las burlas, el tirarse al suelo a jugar con nuestro perro, en meternos juntos en la cocina a hacer bizcochos, han vuelto las palmadas en el culo sin aviso, las carreras por entrar en el coche y cerrarlo y dejar al otro fuera, los bailes y la música fuerte, han vuelto los empujones y lanzamientos al sofá y las cosquillas en la cama. En mi casa ha vuelto la loca normalidad que la caracteriza. ¡¡Y qué gusto da!!

Ahora soy fan del "entre tanto" y lo disfruto como  jamás pensé que lo haría. Ahora el "entre tanto" es la mejor parte de la infertilidad.





Por cierto, hoy mientras estaba en el trabajo me han llamado de la clínica, yo estaba en ese momento ocupada y ni me he enterado, he visto después la llamada perdida y casi colapso del susto pensando en que a mis peques les había pasado algo (que agorera soy coño), luego he visto que tenía un whatsapp de mi marido: "han vitrificado un embrión más". Y corriendo lo he llamado para que me contara en directo la buena nueva.

Asi que se nos une otro minipinguino más al grupo, 4 blastos de 5 embriones fecundados en esta fiv es una felicidad absoluta. En total tenemos sixtillizos contando los dos que teníamos de la fiv anterior!!

El último en unirse, ha tardado más en tomarse el colacao y ha llegado tarde a la guardería

domingo, 8 de marzo de 2015

En el reino del hielo

Alli se encuentran mis peques ahora mismo, esperando a que el cuerpo de su mamá se reponga totalmente, para que vaya a buscarlos y poder darles calorcito.

El sábado mis embriones hacían 5 días, y ese mismo día tenía visita en la clínica para una analítica de control que me hacen y pasa pesarme y medirme el perímetro abdominal. Estaba muy nerviosa, al tener sólo 5 embriones, pensando que llegarían muy pocos o quizás ninguno a blasto. 

El día anterior empecé a manchar y casi me da un ataque pensando que algo malo pasaba, recurrí a mi conseja de sabias y nos preocupamos juntas, hasta que se lo conté a mi marido, cortandole una conversación telefónica, y éste con toda su tranquilidad me dijo: "pero Beatriz, si la ginecóloga te avisó, y te dijo que te bajaría la regla en pocos días". Oh, pues sí que estaba yo "perjudicada" el día de la punción que ni me enteré de eso. 

El camino a la clínica el sábado fue de puro nervios, se me hizo eterno. La enfermera fue rápido al laboratorio al ver mi preocupación por mis niños. Tardó unos minutos en volver a aparecer mientras yo me comía todas las uñas y reprimía las ganas de llorar y mi marido estaba tan tranquilo sentado a mi lado.

Al verla venir sonriendome supe que ls noticias eran buenas, "hay 3 embriones que han llegado a blastos, uno es bueno y los otros dos regulares, pero aptos los tres para vitrificarlos"

Ufff, uffff, uffff.....respiré al fin, que alivio, tenemos peques!!

Con estos 3, y los otros 2 del ciclo anterior, tenemos unos bonitos quintillizos esperando en el reino de frozen a ser rescatados, que será con la regla de abril. 


Así que este mes será de recuperación de mi cuerpo, de trabajar y de disfrutar de no estar en tratamiento y tener una vida normal.


martes, 3 de marzo de 2015

Mi segunda punción

Y la última....lo he pasado tan horriblemente mal que mi cuerpo no vuelve a vivir eso, lo siento.

El día que me pinché decapeptyl (al no haber transferencia en fresco los folis rompen con ésto, en vez de con ovitrelle), ya estaba y me notaba con muchos dolores. Las inyecciones ya me avisaron que serían molestas, y yo supongo que ya mi cuerpo estaba tan sensible que me dolió horrores, en mi pobre tripa maltratadísima y llena de moratones, esas dos últimas banderillas fueron las guindas del pastel de una segunda estimulación bastante dura.

El día de la punción me levante doblada, no podía ponerme recta, no podía vestirme, ni agacharme, desde el día anterior estaba reteniendo orina, y mi barriga estaba enorme. El camino de una hora a la clínica se me hizo eterno, cada bache, cada curva, me hacía apretar los dientes mientras odiaba a mi marido. Sí, lo estaba pasando tan mal que mi dolor se proyectaba en culpar y odiar a alguien, y mi marido era lo que tenía más a mano.

La cara de la chica de recepción al verme entrar por la puerta fue de susto, y al entrar en la sala de espera, había una señora que me miró también con los ojos como platos, mientras yo caminaba hacia una silla como el jorobado de Notre dame y casi llorando. Medio minuto tardó la enfermera en venir a buscarme, la pobre me dijo -"vienes muy mal eh, romper con decapeptyl es mucho más doloroso, venga en breve te quitamos esos folis". Mientras andábamos hacia mi habitación. Me desvestí tan despacio que antes de colocarme la bata ya llegó de nuevo para buscarme y llevarme al quirófano. El único momento kit kat fue decirle -"Teresa sin gafas no veo nada" y ella me dijo -"¿tu ves una mancha blanca que camina delante de tí? síguela, soy yo.

Cuando otra enfermera me vió entrar en quirófano andando como si me hubiese tirado a todo un equipo de rugby vino corriendo y me ayudaron a subirme, yo sólo les decía -"quitadmelos ya por dios no soporto esto más". Ni me enteré que me pusieron la vía para orgullo de la enfermera, con lo que me dolía desde el pecho hasta las rodillas me iba yo a enterar de un pinchacito!! Cuando el anestesista se acercó con el propofol fué el momento más feliz de mis últimos dos días, y esas palabras...-"va a empezar a entrarte mucho sueño". Pues póngame 7 de esos para llevar oiga, pensé yo. Lo último que dije antes de caer en un sueño relajado fue -"¿Qué gine me hace la punción?"  -"Pues la doctora Fulanita" -"Ah, a ella la conozco". Y me dormí mientras notaba que me colocaban el pulsioxímetro.

Cuando desperté no tenía esa presión horrible de días atrás, aunque esta vez no estuve consciente desde que me bajé del potro, es más, la vuelta hasta mi habitación en silla de ruedas ni la recuerdo. Solo recuerdo entrar en la habitación, subir la cabeza y ver a mi marido (que ya no lo odiaba jeje) y me pusieron en la cama. En cuanto me dejaron sóla con él empezaron a caerse los lagrimones, no se porqué, pero me entró una tontuna enorme, no se si por el alivio o por lo mal que lo había pasado o por todo junto. Enseguida llegó la gine que cuando me vió se asustó -"¿qué te pasa Bea porqué lloras, te duele mucho?" -"No que vá, sólo las molestias típicas, es que me ha entrado una tontería que fíjate". -"Bueno he sacado 10 óvulos, aunque he punzado más de 20 folículos y de ahí que estuvieras asi...".

Y me desilusioné, tanto sufrimiento para menos óvulos que la vez anterior...

El siguiente paso ya sabéis, marido al baño a pasar lo peor que les toca, un sufrimiento loco oye!!

Pasó la enfermera y me puso un paracetamol por la vía que me supo a gloria, aunque no tanto como el propofol eh :)

Y para casa al fin.

Hoy me han llamado, de los 10 óvulos habían 7 maduros, y a día +1 tenemos 5 embriones. Esta vez jugamos con menos cartas. A ver cuantos llegan al sábado. Yo estoy un pelín triste, sabéis que los números asustan y 5 no son muchos para llevar a blastos. Pero confío que al menos un campeón llegará y me dará una alegría. Hasta el sábado me toca estar con el corazón en un puño esperando noticias.



Para compensar mi estado de tripa de ballena y mi forma de andar a paso de tortuga mientras paro a hacer pis cada 10 minutos con una cara de avinagrada triste y sufridora, mi madre me ha sacado de compras y me ha llenado de caprichos. El fallo ha sido llamarme para ver unas minicunitas monísimas mientras yo le ponía cara de susto y hacía aspavientos caminando y gruñendo en dirección opuesta a las puñeteras cunitas. Tendrá valor esta madre mia!! Cunas a mi!!

Seguiré informando, mandadles energía de la buena a nuestros miniyos para que luchen fuerte, bueno no, eso sé que lo harán, mejor rezad algo, o alinear los planetas o cruzad los dedos o encenced una velita. Al menos una galletita tiene que llegar por favor!! Después irá a su primera guardería con sus hermanos de otra camada a esperar que servidora esté recuperada y con las energías a tope :)

sábado, 28 de febrero de 2015

Hoy me apetece quejarme

Estoy tan cansada/dolorida/vaga que desde el movil estoy escribiendo esta entrada, asi que de antemano me disculpo por las posibles faltas de ortografia.

Pues bien, hoy me apetece quejarme un poco, dejar un poco de "mierda" en el blog a ver si asi me libero de algo.

Estoy en plena estimulacion como sabeis, mismo protocolo que la otra vez, con misma dosis de medicacion. Este ciclo me propuse relax total tanto fisico como mental, y empezar tambien con acupuntura.

Todo parecia ir bien, la acupuntura ha acabado con las pesadillas nocturnas y ahora descanso mucho mejor. La calma vivia y me acompañaba en mi dia a dia. En las primeras ecos ya empezaron a verse muchos folis, pero como la vez anterior paso lo mismo y finalmente solo crecieron 9 maduros, pues estaba tranquila. Pero empece a tener muchas molestias que en la fiv anterior no padeci, la barriga mas hinchada, me costaba mas agacharme, me dolia al andar, y al llegar la tarde-noche no podia ni moverme. Y en la eco se veia que esta vez iban creciendo todos, y cuando hablo de todos me refiero a unos 20 foliculos nada mas y nada menos.

Y que pasa con la calma y la tranquilidad? Pues el otro dia me llaman para una entrevista, de un dia para otro tienes que preparar varios documentos y eso no es facil, por lo que me toco darme una carrera por todo el centro de la ciudad que no os imaginais y que hizo que ese dia por la tarde estuviera sin poder ni moverme del sofa con muchos dolores. A la entrevista llegue con todos los papeles eso si, sin aliento pero con todo lo necesario.

En la penultima eco del viernes me dicen que la puncion sera el lunes lo mas seguro. Y que paso en la vuelta de la clinica? Que me llamo el que me hizo la entrevista, que me habian cogido, que fuera el lunes a llevarle mas papeles, todo eso a las 13:00 de la tarde. Sin darle explicaciones le dije que el lunes seria imposible, que tendria que ir el martes, y menos mal que no me puso problemas. Eso me supuso mas carreras para dejar esos papeles listos para el martes ya que el lunes no podria hacer nada. Ya la calma y la tranquilidad si que me habiam abandonado.

Hoy sabado otra eco y ya puncion programada para el lunes, al haber mas de 20 folis (aunque no todos grandotes, los hay de varios tamaños) no habra transfer en fresco, se congelaran los embris, y mi alivio mas que por evitar una hiperestimulacion, es porque no tendre que faltar al trabajo nada mas empezar.

Y la calma y el relax? Pues el maldito señor Murphy, que me tiene mucho cariño por lo que se ve, le ha dado una patada a la calma y el relax y los ha mandado tan lejos que ni los veo.

Y aqui estoy hoy sabado, intentando descansar porque la semana que viene se avecina con curvas, porque el dia siguiente a la puncion de 20 folis me veo de un sitio a otro firmando contrato y de papeleo, y puede que hasta empezando a trabajar ese mismo dia. Ya tengo un kilo de nolotiles preparados para doparme y poder sobrevivir.

La transfer cuando sera? Pues no puedo (ni quiero) pensar en fechas, el curro es para cubrir una baja y no se cuanto durara, ni se el turno que me toca hacer, ni se nada de nada. Asi que sobre la marcha tocara ver que vamos haciendo y viendo como compagino, porque mi "problema" es que la clinica esta a 100 km y me ocupa una mañana entera entre ir estar alli y que me atiendan y volver a mi ciudad.

Asi que solo me queda patalear y quejarme, por este tratamiento que fisicamente me tiene bastante mal, por la coincidencia de estar todo el año en paro y que me llamen justo en pleno tratamiento y para empezar el dia que tengo puncion, por lo cansadisima que estoy, porque me da miedo (sí, miedo) otra puncion, porque me da miedo pasar mucho dolor y no poder disfrutar de un trabajo nuevo, por el miedo a congelar los embriones (si es que los hay que esperemos que si), porque odio sentirme limitada fisicamente y no poder hacer la burra o la cabra o cualquier animal sin sentir que tengo piedras en la barriga y me muevo a camara lenta y con dolores. Porque las inyecciones me tienen la barriga llena de moretones y de habones que pican y duelen. Y porque Murphy es un autentico cabronazo que debe estar muerto de risa mientras yo me las veo y me las deseo para llegar a todo.

Y sobre todo, hoy, pataleo por Laura. Animo amiga.

viernes, 20 de febrero de 2015

Tranquilidad y calma

Así es como puedo definir mi estado de ánimo en mi segunda FIV. Aquella preocupación por el crecimiento de los folículos que tenía la primera vez no existe, supongo que porque espero reaccionar más o menos igual, aunque sé que el cuerpo no reacciona siempre de la misma forma ante la misma medicación, pero más o menos espero que el resultado sea muy parecido, y por eso me siento tranquila. A veces no sé si es porque ésta sea la segunda, o quizás es la acupuntura la que está haciendo sus efectos, o quizás es común que todas entremos en estado de "pasotismo" tras el primer tratamiento, donde todo es nuevo y estás espectante, ahora una que sabe a lo que va, se siente mas relajada, por ahora, que el show acaba de empezar y queda muuuucho por delante.



No estoy pendiente de mi cuerpo 100% como la vez anterior, sólo salgo corriendo a casa (literal)  a la hora del pinchazo, me pongo mi banderilla, y al terminar con las mismas estoy volviendo a salir por la puerta.

En mi anterior FIV tras pincharme me pasaba el rato mirándome el lugar de inyección y estaba pendiente de si sentía movimiento por mis ovarios, estos días atrás no he notado nada. Hasta anoche que empecé a tener "molestias" que aun duran. Lo normal en las estimulaciones vaya.

Sí que estoy necesitada de mimos y atención, estas semanas atrás y a cuenta sobre todo de la gripe, han ido enfermando todos a mi alrededor, y una por ser enfermera le toca tragarse todos los males y quejas ajenas. Hasta la coronilla estoy de escuchar a los demás quejarse de sus males, de lo que tosen, de las fiebres, de los dolores de garganta, de los dolores de espalda, de los dolores de barriga, de que pastilla se toma, de si esto es malo o bueno, de si me das un masaje que tengo una contractura, o de que si tendré esto o lo otro. No os imaginais lo cansado que es. El otro día le decía a mi madre y a mi marido que tenía ganas de enfermar yo al fin y poder quejarme a todos sin parar!! Que por cierto, vaya poderío de cuerpo el mío, que en mi familia han ido cayendo todos como moscas con gripe y yo que he estado junto a todos me ha pasado la gripe de largo, tremendo esquinazo le ha dado mi cuerpo a los viruses varios. Olé mis defensas!!

Supongo que los nervios por este tratamiento llegarán, pasar por otra punción no es plato de buen gusto para nadie, y ese es un momento un tanto inquietante, una sedación no es ninguna tontería y tiene sus riesgos.

Tengo que obligarme a pensar en las expectativas de esta FIV, no sé si esta tranquilidad es porque sé lo difícil que es conseguirlo, o quizás porque pienso que esta vez lo voy a conseguir sí o sí, cuando pienso en ello no saco nada en claro y siempre termino con un...lo que tenga que ser será.

domingo, 15 de febrero de 2015

Emoción

Definición de emoción:

1. Sentimiento muy intenso de alegría o tristeza producido por un hecho, una idea, un recuerdo, etc.

2. Alteración del ánimo producida por un sentimiento de este tipo.

3. Sentimiento de gran interés o expectación por algo.

Mi regla ha llegado...empezamos nuevo tratamiento...la emoción me inunda.

martes, 3 de febrero de 2015

Sólo estas creciendo



Solo estas creciendo.


Estas son las palabras que me ha dedicado una amiga tras hablar con ella en relación a la infertilidad, a las terapias naturales, al misticismo, a querer llegar a más, al aprendizaje interior…y me ha hecho pensar.


Y sí, es cierto a la par que duro y difícil, que durante este camino una va creciendo, y no me refiero a envejecer, si no al crecimiento personal.




Si me pregunto si lo que sé a día de hoy, lo que he descubierto en estos años de infertilidad, lo que he aprendido de mí misma, interiormente, lo que aprendido de mi pareja, de él y de su relación conmigo, lo que he aprendido de la gente que me rodea ¿me ha merecido la pena? 


Sí, obvio no quisiera ser infértil, no quisiera tener que pasar por lo que estoy pasando, pero sinceramente, se me está abriendo un mundo de conocimiento interior que hasta ahora desconocía, que me asombra, que me causa curiosidad, que me hace querer llegar a más y más lejos, que me causa paz, que me hace sentirme mejor conmigo misma y con los demás, menos prejuiciosa, más flexible, menos cuadriculada, más empática.


Cuando la vida te pone contra las cuerdas, te esta a su vez brindando una oportunidad de experimentar una fuerza que no sabías que tenías, de crecer de una forma que cuando miras atrás te sorprende gratamente, llegas a sentir que antes no sabías nada de la vida, ni de ti misma, ahora es cuando notas un cambio…a mejor.


Me encanta la gente que he ido recogiendo en este camino, no sé si seguirán conmigo, ya muchas se han quedado atrás, pero todas, todas, me han aportado mucho en el momento que lo necesitaba, creciendo juntas.


Y me siento ahora en mitad de un camino, con mucho recorrido, y con mucho por recorrer, atreviéndome por momentos, y con la boquita chica aun, porque la meta de ser madre aun no la he traspasado, pero aun así, hoy, y desde esta perspectiva, quiero agradecer que la infertilidad me tocara a mí. 


Nunca seré la misma, pero no puedo verlo como algo negativo ni mucho menos. Sí que mi vida y mi día a día siguen limitados por la infertilidad, que una sigue haciendo la táctica del avestruz y no se abre al mundo de forma completa en una estrategia de autoprotección, pero me estoy convirtiendo en  una YO mejor. Creciendo. Creciendo.